Vacaciones en auto: errores al volante, infracciones y cuándo el seguro puede no responder

Antes de salir a la ruta rumbo al descanso, conviene repasar qué conductas pueden poner en riesgo la seguridad vial y, además, dejar al conductor sin cobertura asegurativa. La diferencia entre error humano, infracción y culpa grave es clave para evitar sorpresas después de un siniestro.

Curiosidades25/01/2026Studio 341 NewsStudio 341 News
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Salir a la ruta rumbo a las vacaciones es uno de los momentos más esperados del año. Pero ese clima de distensión también suele venir acompañado de descuidos al volante que pueden derivar en accidentes y problemas con el seguro. Por eso, además de poner el auto a punto, resulta fundamental conocer qué comportamientos son considerados errores humanos, cuáles constituyen infracciones y en qué casos una aseguradora puede rechazar un siniestro.

El error humano es una situación a la que cualquier conductor está expuesto: una mala maniobra al estacionar, un cálculo fallido al frenar o no advertir a tiempo un semáforo. Distinto es el caso de las infracciones, que implican conductas reprochables y evitables, como el exceso de velocidad, el uso del celular, el consumo de alcohol o drogas, o la falta de atención a la señalización vial.

Según especialistas en derecho del seguro, hay dos situaciones que suelen derivar directamente en la exclusión de cobertura: no contar con la licencia de conducir habilitante y manejar en estado de ebriedad. En estos casos, la aseguradora puede negarse a asumir las consecuencias económicas del siniestro, siempre que esa exclusión esté claramente prevista en la póliza.

La normativa vigente también contempla la figura de la “culpa grave asegurativa”, que la Justicia define como una conducta temeraria o de negligencia extrema. Ejemplos clásicos son dejar el auto con las llaves puestas y sin vigilancia, circular a sabiendas de que el vehículo tiene fallas graves o cruzar semáforos en rojo de manera sistemática.

En cuanto a hábitos habituales como manejar en ojotas, tomar mate o usar el celular, la ley nacional no los menciona expresamente como causales de exclusión. Sin embargo, varias provincias sancionan estas conductas por considerarlas riesgosas. Aunque el seguro no suele rechazarlas de forma automática, un juez podría interpretarlas como culpa grave según el contexto del accidente.

Conclusión: en la ruta, la prudencia no solo cuida vidas, también protege el bolsillo. Antes de poner primera, conviene tenerlo en claro.

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