Curiosidades

Un cáliz hecho con restos de guerras: la obra de Juan Carlos Pallarols que busca llegar al papa León XIV

El orfebre argentino trabajó durante diez meses en una pieza de plata y oro que incorpora municiones de distintos conflictos bélicos. Miles de personas participaron de su elaboración y dejaron mensajes para el Pontífice con un pedido común: la paz.

En su taller de San Telmo, entre herramientas, metales y obras de distintas épocas, Juan Carlos Pallarols terminó una pieza con un destino especial: llegar a manos del papa León XIV durante su visita a la Argentina. Se trata de un cáliz elaborado durante diez meses, con plata, baño de oro y restos de municiones utilizadas en guerras, que lleva también las huellas de miles de personas que participaron de su construcción.

La obra incorpora materiales provenientes de la Guerra de Malvinas y de otros conflictos internacionales, entre ellos Ucrania, países europeos y naciones árabes. Para Pallarols, el significado de reunir esos elementos es claro: transformar símbolos de destrucción en un mensaje de paz.

La pieza tiene una base ornamentada con las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Está acompañada por una patena, el plato litúrgico utilizado durante la misa.

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Pero uno de sus rasgos más particulares es su carácter colectivo. El orfebre recorrió distintas localidades del país para que la gente pudiera participar con pequeños golpes de martillo y dejarle mensajes al Papa. Entre las dedicatorias hay dibujos y expresiones de personas de distintos lugares. Incluso Slash, guitarrista de Guns N' Roses, dejó su propio mensaje en el taller.

“La paz la tenemos que ganar entre todos”, resumió Pallarols, quien considera que el cáliz debe representar algo más que su trabajo artesanal: un pedido compartido por quienes dejaron su marca en la obra.

El proyecto también continúa una tradición familiar de varias generaciones. Sus antepasados realizaron cálices destinados a distintos pontífices: su abuelo trabajó en uno para León XIII y su padre en otro para Pío XII. Juan Carlos también tuvo su primer vínculo con una pieza papal durante esa etapa.

Hoy, junto a su nieta Meritxell, mantiene vivo el oficio en el histórico taller de San Telmo. La entrega a León XIV todavía tenía detalles por definir, pero el mensaje de la obra ya estaba terminado: convertir materiales que alguna vez fueron parte de la guerra en un símbolo de esperanza y paz.