Malvinas: el miedo, el coraje y la misión de volver: los pilotos que desafiaron a la flota británica

En la Guerra de Malvinas, los hombres de la Fuerza Aérea Argentina enfrentaron un escenario para el que no estaban preparados: aviones sin equipamiento adecuado, ataques a baja altura y misiones con pocas probabilidades de regreso. El testimonio de dos protagonistas revive el sacrificio, el pánico y una de las acciones más recordadas del conflicto: el ataque a la fragata HMS Antelope.
General24/05/2026Studio 341 NewsStudio 341 News

La Guerra de Malvinas dejó escenas que con el paso del tiempo abandonaron la dimensión estrictamente militar para transformarse en relatos humanos. Historias atravesadas por el miedo, la determinación y una convicción que todavía conmueve a quienes la vivieron: cumplir la misión aun cuando regresar no estaba asegurado.

“El adiestramiento y el armamento no eran los adecuados para atacar objetivos navales, pero igualmente se hizo hasta el último día”, recuerda Mario Callejo, brigadier mayor retirado y exjefe de la Fuerza Aérea Argentina, quien durante el conflicto era primer teniente y piloteaba aviones Mirage V Dagger.

Hundimiento del HMS Antelope 1

La guerra avanzaba y las bajas se acumulaban. En las bases desplegadas de Río Grande, los pilotos sabían que cada despegue podía convertirse en el último. Callejo recuerda un episodio que marcó a toda una generación de aviadores: cuando un jefe preguntó hasta cuándo seguirían luchando, la respuesta del comandante fue contundente: “Hasta el último hombre, inclusive quien les habla”.

Hundimiento del HMS Antelope 2

El miedo estaba presente. “Quien dice que no tuvo miedo, no es de fiar”, admite Callejo. Sin embargo, la obligación de defender a los soldados desplegados en las Islas empujaba a los pilotos a volver a despegar.

El 21 de mayo de 1982 comenzó el Combate de San Carlos, considerado por muchos especialistas como la mayor batalla aeronaval desde la Segunda Guerra Mundial. Allí se destacó el ataque a la fragata británica HMS Antelope, una acción que quedó grabada en la historia militar argentina.

HMS Antelope 0

Uno de sus protagonistas fue Pablo Carballo, entonces capitán y jefe de escuadrilla de los A-4B Skyhawk. Su recuerdo rompe cualquier imagen romántica del combate. “Yo no tuve miedo, tuve pánico”, confiesa.

Craballo A4

"Hablaba fuerte y ponía las manos sobre la mesa para que no vieran que temblaba", reconoce Pablo Carballo al hablar sobre las sensaciones previas a entrar en combate.

Las horas previas a cada misión eran una batalla propia. Temblaban las manos, cambiaban los listados de salida y la tensión era insoportable. Pero cuando llegaba el momento del ataque, todo se reducía a una sola tarea: cumplir.

“Pensás en tu mujer, en tus hijos y en si les diste el último abrazo. Yo estaba convencido de que iba a morir”, relata.

Volando al ras del mar para evitar radares, Carballo y su escuadrilla avanzaron entre fuego enemigo y escaso combustible. Las bombas impactaron sobre la HMS Antelope. Horas más tarde, mientras intentaban desactivarlas, una explosión terminaría condenando al buque británico.

Bola de Fuego de Muerte - Barco de Guerra - HMS Antelope

Décadas después, el recuerdo sigue intacto: hombres que sintieron miedo, pero que igualmente avanzaron. Porque en Malvinas, muchas veces, el valor no fue ausencia de temor; fue decidir seguir adelante a pesar de él.

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