La NASA logra un “rescate milagroso” de la Voyager 1 a 25.000 millones de kilómetros de la Tierra

La sonda espacial había apagado de manera automática su transmisor de radio principal debido a un consumo de energía excesivo.
General05/12/2024Studio 341 NewsStudio 341 News
Voyager 1 0

En un hito que desafía los límites de la tecnología y la distancia, la NASA recuperó la comunicación con la sonda espacial Voyager 1, situada a más de 25.000 millones de kilómetros del planeta. La hazaña, considerada un "rescate milagroso", se logró gracias a las antenas de la Red del Espacio Profundo.

El contacto se había perdido a mediados de octubre, cuando un comando enviado desde la Tierra activó un calentador, provocando que la nave cambiara a un transmisor de radio secundario, mucho más débil. Esta medida, parte de los protocolos automáticos para ahorrar energía, interrumpió temporalmente el envío de datos científicos y operativos.

voyager 2

Las Voyager, diseñadas para apagar sistemas no esenciales y operar con mínima energía, enfrentan un envejecimiento extremo. Alimentadas por generadores termoeléctricos que convierten el calor del plutonio en energía, pierden cerca de 4 vatios de potencia anualmente, obligando a la NASA a desactivar gradualmente funciones desde hace cinco años, incluso los calentadores de instrumentos críticos.

Sin embargo, contra todo pronóstico, varios de estos instrumentos siguen funcionando pese a estar expuestos a temperaturas inferiores a las previstas. Estos dispositivos clave continúan estudiando partículas, plasma y campos magnéticos en el espacio interestelar, donde la influencia del viento solar se disipa.

El equipo de la NASA logró reactivar el transmisor principal y sincronizar los tres ordenadores de a bordo de la Voyager 1, restaurando el envío de datos científicos. Esta maniobra permite que la histórica misión, que ya lleva 47 años explorando los confines del sistema solar y más allá, continúe aportando valiosa información sobre los misterios del cosmos.

voyager 1

Las sondas Voyager 1 y 2, las únicas en operar en el espacio interestelar, representan no sólo un legado de la exploración espacial, sino también un desafío para la ingeniería moderna, obligada a mantener viva una tecnología de casi medio siglo con recursos cada vez más limitados.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto
Leelo antes en Studio 341 News