Deportes

Murió Alan Jones, el campeón de Fórmula 1 que protagonizó una de las mayores rivalidades con Carlos Reutemann

El expiloto australiano tenía 80 años y había sido campeón mundial en 1980 con Williams. Su enfrentamiento con el argentino en el Gran Premio de Brasil de 1981 quedó entre los episodios más recordados de la historia de la categoría.

El automovilismo mundial está de luto. Alan Jones, campeón de Fórmula 1 en 1980 y uno de los protagonistas de una de las rivalidades más intensas con el argentino Carlos Reutemann, murió este 5 de noviembre a los 80 años, tras atravesar una breve enfermedad. La noticia fue confirmada por la cadena pública australiana ABC, en un comunicado difundido en nombre de su esposa, Amanda Butler-Davis.

Nacido en Melbourne, Jones construyó una destacada trayectoria en la máxima categoría. Hijo del también piloto Stan Jones, llegó a Europa en 1970 con el objetivo de abrirse camino en el automovilismo internacional. Su consagración llegó una década después, cuando se convirtió en campeón mundial al volante de un Williams.

Durante su carrera consiguió 12 victorias, 24 podios y cinco pole positions. Se convirtió así en uno de los dos australianos que lograron conquistar el título de Fórmula 1, junto con Jack Brabham.

Sin embargo, su nombre también quedó ligado a un episodio que marcó al automovilismo argentino: el Gran Premio de Brasil de 1981, en Jacarepaguá. Jones compartía equipo con Reutemann, quien peleaba por el campeonato. Bajo una intensa lluvia y a siete vueltas del final, Williams le pidió al santafesino que cediera la posición mediante una orden de equipo: «Jones-Reut».

alan-jones-y-carlos-reutemann
alan-jones-y-carlos-reutemann

Reutemann desobedeció, mantuvo el liderazgo y ganó la carrera. La decisión provocó una ruptura definitiva entre ambos pilotos y alimentó una rivalidad que trascendió las pistas.

Tras su retiro en 1986, Jones continuó vinculado al deporte como comentarista y referente del automovilismo australiano. Su legado combina títulos, victorias y una personalidad competitiva que dejó una marca imborrable en la historia de la Fórmula 1.