
A 50 años de la gesta: Newell's campeón en Arroyito
Studio 341 News
El 2 de junio de 1974 quedó grabado en la memoria colectiva como un hito imborrable para el fútbol rosarino. Aquella tarde, en el histórico estadio de Arroyito, se escribió una página legendaria en la rivalidad entre Newell's Old Boys y Rosario Central, una epopeya que aún resuena en los corazones de los seguidores leprosos.
El destino tejía una trama de suspenso y emoción en el marco del cuadrangular final del Campeonato Metropolitano. Los ojos del país futbolero estaban puestos en el duelo entre dos gigantes, donde se definiría el laurel máximo del torneo.
Newell's llegaba con ímpetu, encadenando victorias sobre Huracán y Boca, aferrándose al sueño del título. Por su parte, Central se erguía como el último obstáculo en su camino hacia la gloria. Con la urgencia de evitar el alzamiento del rival, el equipo auriazul emprendió una batalla encarnizada en busca de la victoria.
El cotejo fue un duelo de titanes, con emociones que fluctuaban como el vaivén de las mareas. Los dirigidos por Juan Carlos Montes enfrentaban un desafío desalentador al encontrarse en desventaja por dos tantos. Sin embargo, la fe y el coraje brotaron desde lo más profundo de la hinchada leprosa.
Fue entonces cuando la gesta heroica se consumó en un instante inolvidable. El cabezazo certero de Capurro devolvió la esperanza a los rojinegros, pero fue el gol sublime de Mario Nicasio Zanabria lo que cambió el destino del encuentro. Con un zurdazo preciso, Zanabria hizo temblar los cimientos del estadio, anotando el gol del empate y desatando la euforia entre los seguidores leprosos.
El éxtasis de la hinchada se vio ensombrecido por una triste realidad: la batalla campal que estalló en los minutos finales del encuentro. Sin embargo, nada pudo empañar la gesta épica que se había consumado sobre el césped de Arroyito.
Newell's Old Boys se erigió como el campeón indiscutible de aquella contienda, una hazaña que reverberó en las calles de Rosario. Con el legendario equipo de Montes grabado en la memoria de la ciudad, el 2 de junio se erigió como una fecha patria para el mundo leproso.
Medio siglo después, el espíritu de aquel triunfo sigue vivo en cada rincón de la ciudad. En el estadio cubierto Claudio Newell, se reúnen los protagonistas de aquella gesta inolvidable, reviviendo los momentos que forjaron una leyenda. El zurdazo de Zanabria se convirtió en el símbolo eterno de una victoria que trascendió el tiempo y el espacio.
Así, el título de Newell's Old Boys en cancha de Central se inscribe en la historia como una epopeya inmortal, una proeza que seguirá inspirando a generaciones futuras en el fervoroso universo leproso.

La síntesis: el 2-2 que consagró a Newell's
Central: Carlos Biasutto; José Jorge González, Gabriel Arias, Miguel Cornero y Juan Burgos; Carlos Aimar, Eduardo Solari y Hugo Zavagno; Ramón Bóveda, Roberto Cabral y Roberto Carril. DT: Carlos Griguol.
Newell’s: Alberto Carrasco; Andrés Rebottaro, José Luis Pavoni, Armando Capurro y Osvaldo Barreiro; Carlos Picerni, José Berta y Mario Zanabria; Santiago Santamaría, Alfredo Obberti (84’ Arsenio Ribeca) y Juan Ramón Rocha (69’ Manuel Magán). DT: Juan Carlos Montes.
Goles: 45’ (penal) Gabriel Arias, 69’ Aimar (RC); 71’ Capurro y 81’ Zanabria (NOB).


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